Él siempre serio con esa voz melódica de la gente que te calma. Que el cigarrillo te hace mal, que mirá esta tabla ¿ves como es todo, el cigarrillo las drogas el sexo la comida? ¿Ves cómo le hace a los seres humanos?¿Ves que se va para arriba cuando se consume, algunos tardan más en sentir la abstinencia? ¿Ves como el cigarrillo a los veinte minutos ya querés de nuevo? Me quería convencer que había que vivir bien y yo quería que habláramos de nosotros. Del impacto que nos produjo a ambos ese día, cuando le caí tipo tres de la tarde y antes de siquiera decirle mi nombre le largué todo el rollo. Él meta pasarme los carilina ni una palabra, ni un tomá un carilina, nada, él me los pasaba y no me interrumpía, me escuchaba atento, te juro. Ni un calmate tranqui que ya va a pasar aunque para eso todavía no teníamos confianza imaginate primera sesión. Y yo desconsolada contándole del fracaso de un viaje de mi ex novio Pab de los problemas de mi ex novio Pab del viaje de mi ex novio Pab del futuro viaje de mi novio actual Pabl de mi fracaso con el novio actual y él ni una mueca ni un te quiero. Yo lo que más quería era dejarle bien claro que con Pabl no estábamos bien. Porque esa era la verdad, con, no nos llevábamos tan bien. Él me decía que tenía estrés que por eso el insomnio, estrés post traumático me decía vas a necesitar medicación. Yo le decía que medicación no porque nada que ver entonces me decía vas a tener que cambiar tus hábitos. Y me decía hábitos y me explicaba lo del café lo del cigarrillo lo de la salud y yo meta pensar en la peli Camila o una cosa así de cómo íbamos a hacer para enfrentar este amor. Quería abrazarlo todo el tiempo. Quería decirle te quiero extraño pero fue a primera vista. Pablo meta acomodarse el pelito para atrás meta acomodarse en la silla que era muy cómoda lo supe el día que se fue a pedir un café y yo me hice la sota y fium me senté un toque para ver qué onda. Comodísima. Con razón tenía tanta paciencia con todos los que nos reuníamos ahí en la sala de espera porque por más que cada uno tenía su turno era impresionante lo que Pablo causaba, abría el consultorio y ya estábamos todos esperándolo afuera. Yo siempre haciendo tiempo me fumaba un cigarrillo pero como ya le había calado el auto cuando lo veía venir lo apagaba contra la pared y un día me dijo Nulina por favor no apagues más los cigarrillos en la pared fijate que quedaron todas manchas de ceniza por todos lados. Y yo pensaba que bueno, que no era para tanto, que con un trapito un toquecito de lavandina al toque salía porque mi mamá lo había probado con las manchas de humedad cuando no teníamos plata para pintar la casa. Pero eso lo pensaba yo ahí cuando Pablo me decía lo de las manchas yo le decía que yo no había sido.
Siete años fui al consultorio de Pablo a hacer terapia.
Siempre nombrándole a Pab que tan lindo era y más vale que él no iba a proponerme nada si sabía que yo todavía no lo había superado. Entonces la mayoría de las veces, antes de ir me concentraba en contar cosas que no tuviesen nada que ver con ese ex así él se iba acostumbrando a la idea de que yo lo había superado porque yo creo que lo nombraba más que nada para despistarlo y que no se diera cuenta que yo sentía cosas aunque era un plan absurdo porque para mí que él tenía onda conmigo yo me daba cuenta cuando me pasaba los carilina siempre me rozaba con los dedos la mano y no hacía falta. Porque no es que tenía carilina individuales, tenía de las cajas esas grandes claro imaginate para todos los pacientes. O sea que era una caja que si vos le pasás una caja de carilina a alguien vos la tenés de un extremo y la persona que la recibe del otro y no hace falta para nada tocarse los dedos. Yo me daba cuenta también cuando él me veía se quería hacer el que no pero yo en el fondo sabía que si. Y yo que no le veía anillo que no veía portarretratos aunque dicen que no hacen eso porque si no los pacientes quieren saber detalles de la vida privada de ellos. Pero buscaba por todos lados me hacía la que me ahogaba en mi angustia mientras miraba la nada, pero la nada era sólo para él, para mi yo estaba buscando pistas a ver si Pablo el doctor era casado o tenía novia. Y sacaba conclusiones cada vez que volvía a mi casa pensaba tiene la ropa siempre planchada y no parece un obsesivo tiene un cuadro que es muy gusto de mujer tiene ceniceros de colores en vez de los comunes esos de vidrio transparente sin color que pone todo el mundo como para no meter la pata en la decoración de un lugar. Y esa silla tan cómoda en la que Pablo se sentaba me la jugaba que era de su mujer que cuando él llegaba re cansado de escuchar todas esas frustraciones le dolía mucho la espalda y ella era re buena y le hacía masajes y le decía pero vos también sos más sonso, esa silla no es para tu trabajo y en un aniversario ella iba y fium se la compraba en garbarino y se la llevaba al consultorio mientras él estaba atendiendo y yo justo ese día no tenía turno y otros sí y él de la emoción le daba un beso en la boca en la puerta cuando la despedía y ahí algunos se enteraban que él era casado y feliz.
Pero yo no me enteré ese día que todos se enteraron. Yo me enteré cinco años después.
Me acuerdo que ese día estábamos hablando de arte abstracto, más que nada era él el que hablaba y le gustaba cada tanto hablar de arte así que supuse que era su hobby. Y todo había surgido porque yo le decía que mi plan era abrir una casa de arte. Y entre medio de los consejos que él me daba, que andá a ver tal muestra te va a gustar y yo obvio que iba al otro día así cuando tenía sesión de nuevo podíamos romper el hielo ese que se hace entre la gente que se gusta y arrancar hablando de eso para después de a poco empezar a hablar de nosotros, entre medio de todos esos consejos yo un día tuve la ocurrencia de decirle qué lindo cuadro ese y él me contestó ¿te gusta? Me lo regaló Nulinina, mi señora. Quedé así petrificada.
Seguí yendo por tres meses más después del episodio. Las sesiones ya no eran lo mismo, Pablo quería que yo dejara de fumar a toda costa y me mostraba esos cuadros sinópticos que ya me había mostrado noventa veces y yo estaba entre enamorada decepcionada y aburrida de ver cuadros sinópticos que te hablaran de lo mal que te hacía el cigarrillo, algo que aparte, era obvio. Pablo me hablaba y yo meta pensar en Nulinina que cómo será que qué color de pelo tendrá que qué música escuchará y así y todo no me preguntes porqué pero yo en mi cabeza tenía la idea fija que él conmigo sería mucho más feliz. Y no es que yo quería buscar justificaciones porque si bien me pasaban cosas en esos meses tuve un episodio gigante que fue cruzarme a Pab, un día de semana, tipo miércoles, por la calle. Me acuerdo que lo vi y dije hola Pab me dijo hola y nos fuimos a dar un beso en la mejilla con el envioncito ese sutil como para llegar hasta la mejilla nomás pero no se qué pasó que al final nos besamos en la boca, cortito pero suave re lindo fue, nos pusimos colorados agachamos la cabeza como pegándola al pecho y cada uno siguió por donde venía que justamente era por la misma calle pero en dirección opuesta. Pab caminaba para el 1600 y yo para el 1400. Entonces los últimos tres meses yo le contaba a Pablo que eso que había sido tan breve pero tan lindo no me dejaba dormir pero no para medicación sino todo lo contrario no me dejaba dormir pero me ponía activa y me daban ganas de hacer arte. Y Pablo me cambiaba de tema y me hablaba del cigarrillo y de lo mal que hace y yo me hartaba me hacía la que me sonaba en celular en vibración y le decía discúlpame me tengo que ir, cerraba la puerta fuerte salía del consultorio y caminaba un par de cuadras siempre pensando por dios este hombre no tiene ganas de escuchar historias felices mía y eso era porque me quería entonces por qué no dejaba a la señora Nulinina nadie sabía.
No fui más. Me harté. No mal, me harté bien, me di por vencida, pensé no puedo seguir esperando, pensé no me quiere, pensé no es para mí, pensé sólo quiere ser mi doctor y curarme los males de la cabeza y hacerme dejar de fumar. Me sentí mal porque era tan grande la historia que yo tenía en la cabeza que la verdad no entendía cómo habíamos llegado a esa instancia de minimizarla tanto y hablar del asma.
Varios años después conocí a Pabli. Re lindo. Re lindo él y haberlo conocido era re lindo también. El vivía en una casa muy linda y ordenada en Urquiza 1443 y lo que más me gustaba de él era que hablaba hermoso. Ah y que era muy lindo. Bueno resulta que un día voy a comprar comida al super de los chinos que quedaba a la vuelta y cuando estoy en la cola para pagar las cosas escucho que un señor con una voz muy melódica le dice a alguien Nuli vení un segundito ¿pantene reparación total es el que usas vos? Quedé así petrificada. Era la voz del doctor. Cuestión que me doy vuelta y le digo hola Pablo ¿cómo estás? Y él se da vuelta y me dice ¡Nulina tanto tiempo! Me preguntó cómo andaba y si seguía fumando y cuando miro para el costado porque la polenta presto pronta se me estaba cayendo por las ranuras del canasto veo que se acerca una mujer y le dice ¿no me la presentás? Y él le dice ahh si, perdón Nulinina ella es Nulina, paciente mía, o ex paciente mejor dicho hablando de eso hace mucho que no venís vos che. Y yo le dije que sí que era verdad pero que la verdad andaba muy bien y me dijo te veo muy ama de casa acá haciendo las compras ¿te mudaste? Y yo le dije que no, que estaba en la casa de Pabli un chico que había conocido hacía poco y con el que estaba muy bien que era muy lindo y que hablaba hermoso. Me dijo que se alegraba mucho por mi y se interrumpió la charla porque su mujer empezó a toser desenfrenadamente sacó un coso del asma de la cartera, se dio un saque él puso cara de preocupación y cortó al charla y ahí yo le dije bueno voy a llamarte uno de estos días me vendrían bien unas sesiones y me dijo que bárbaro que no me hiciera drama, que vaya cuando lo necesite y me dio la dirección que decía Urquiza 1443.